Monthly Archives: enero 2014

Una pequeña historia del Aloe Vera

[:es]

El jugo de Aloe y sus efectos, se hallan descritos ya en los
papiros de EBERS. La Biblia menciona repetidas veces el Aloe, y el griego
Discórides, describió sus muchas aplicaciones, sin olvidar que el mismo
Aristóteles convenció a Alejandro Magno a conquistar la isla de Socotra, en el
este de Africa, porque en ella se habían gran cantidad de Aloes que servirían
para tratar y curar las heridas de los soldados.

 

Los Jesuitas Españoles trasladaron el Aloe del continente
Africano al Nuevo Mundo, probablemente a la isla de Barbados, de la que
procedería su nombre científico, Aloe Barbadensis, alrededor de 1.590. Los
misioneros Españoles en el hemisferio oeste, plantaban los Aloes alrededor de
sus emplazamientos para poder tratar con el mismo las enfermedades o los
enfermos que pudieran hallar en sus misiones.
Los nativos de Centro y Sudamérica han utilizado siempre las
hojas de Aloe para tratarse quemaduras y otros problemas cutáneos y también
infecciones urinarias, prostatitis, disentería e infecciones gástricas
intestinales, estomatitis.
Leyendas de los Indios de Centroamérica y de México,
relataban el uso del Aloe, para tratamientos de quemaduras, ulceraciones de la
piel, ulceras de estómago, trastornos intestinales, aumento de la longevidad y
del poder sexual, así como trastornos sexuales.
Los Chinos fueron los primeros en utilizar el Aloe por sus
propiedades medicinales (Marco Polo fue el primero en informar a Occidente del
hecho). Lo utilizan con óptimos resultados en las hipertensiones, depresiones
(como euforizante), para aumentar la prosperidad, el Amor, la amistad, la
longevidad y la sexualidad.
Mezclan el Aloe con otras bebidas o licores tomándolo como
tónico. Su nombre Es “KIM-HOW TIN-IN YAM PAN LOU EL SHAP”. Traducido vendría a
significar; “Bebida de Perfección”. Es decir, consumen Aloe por su capacidad de
desintoxicar el organismo, fenómeno expuesto por el Dr. Jeffrey Bland, del
prestigioso Instituto Linus Pauling, en su detallado estudio; “Efectos del jugo
de Aloe Vera en la función gastrointestinal”, publicado en 1.985.
En el Egipto de los faraones se empleaban los Aloes y
concretamente Cleopatra y otras mujeres cuidaban su piel con el jugo de Aloe.
Griegos, Romanos, Indios, Indonesios y otros pueblos han
utilizado a lo largo de su historia diversas especies de Aloes para tratarse
problemas cutáneos y afecciones internas. En la India se utiliza profusamente
para tratar problemas inflamatorios.
El tratado oficial de farmacología de los médicos de Estados
Unidos dice que en los siglos XVI y XVII, el Aloe se usaba tópicamente para
curar heridas y quemaduras.
Si bien es cierto que se ha conservado su empleo casero
através de las generaciones y de las culturas de los pueblos, hasta que no
finalizó la II Guerra Mundial no se redescubrió el valor real de la terapéutica
del Aloe Vera. Efectuada la ocupación del Japón, oficiales de información de
EEUU comprobaron que los habitantes de Hiroshima y Nagasaki que sufrieron
quemaduras en las explosiones atómicas y que se habían tratado con el gel de
Aloe Vera curaban más rápidamente y en muchos casos sin evidencias de
cicatrices.
En 1.941, Thomas D. Rowe, profesor de farmacia de la escuela
medica de la universidad de Virginia, publica su estudio “Nuevas observaciones
en el uso del Aloe Vera” para el tratamiento de quemaduras del tercer grado por
radiaciones de rayos X.
En 1.950, la revista Americana de la tuberculosis, publica
el trabajo de R.Y. Gottschsald; “Efectos antituberculosos de sustancias
contenidas en plantas Medicinales” en el que menciona el alto efecto antibacilo
de Koch del Aloe.
En 1.953 C. C. Lushbaugh, en su publicación “Experimentación
en betarradiaciones, estudio histopatológico de la forma de acción del Aloe
Vera en la terapia”, indica los beneficios obtenidos con el uso de la planta
Aloe Vera.
Estudios científicos han demostrado que el Aloe Vera es un
vasodilatador (ensancha los vasos sanguíneos facilitando así la circulación),
siendo beneficioso su uso en casos de migrañas y en los casos de disminución
del riego sanguíneo, con especial importancia en los ancianos con senilidad por
arterioesclerosis.
El Dr. Laza Palacios en su “Florura farmacéutica Malacitana”
y al tratar el Aloe Vera, dentro del grupo de las liliáceas, cita unas
conversaciones historico-Malagueñas del canónigo Cristóbal Medina Conde (con el
seudónimo de Cecilio García de la leña), que en forma dialogada dice así;
– Malagueño: “Es tan antigua esta huerta con el mismo
nombre, que refiriendo la historia del cerco de la ciudad, expresa V.M. cuando
tratemos de él, que el Rey Católico D. Fernando, puso su tienda en la “HUERTA
DE ACIBAR” y a los “REALES DE SU CASA”, donde está hoy el convento de la
Victoria, señal clara de que desde el tiempo de los moros tenía este nombre por
exprimirse en ella el zumo de ZABILA del que se hace el ACIBAR y de ella tenían
muchas plantas
los moros.”

 

HOMEOPATIA Y ALOE VERA
1) El Aloe alivia la congestión crónica del Hígado.
2) El Aloe es de aplicación de 3 X en las rectitis, si hay
evacuaciones diarréicas en forma de sustancia parecida a una gelatina
transparente o sanguinolenta, que por atonía de los músculos del esfínter anal
no se pueden retener y escapan al exterior.
3) El Aloe igual que el Sulphur en Homeopatía actúa sobre el
acné, eczemas, forunculosis, panadizos, prurigos, pruritos, psoriasis y
erupciones dérmicas y mucosas de las enfermedades infecciosas.
4) El Aloe es eficaz en la arterioesclerosis, cefaleas,
jaquecas, migrañas, hipertensión y palpitaciones (taquicardias).
5) El Aloe ofrece muy buenos resultados en las artritis
reumáticas, gota, obesidad, disfunciones digestivas, colecistitis,
constipación, diarreas, hemorroides, alteraciones respiratorias, asma, rinitis
espasmódica, cistitis, eneuresis nocturna, incontinencia de orina, trastornos
menopáusicos, otitis purulentas y conjuntivitis.
6) Recomendado en los siguientes casos:
– Personas fatigadas adversas a toda labor física y mental,
labores mentales fatigosas, ancianos mujeres de hábitos flemáticos, extrema
postración y sudoraciones. Prurito y comezones que aparecen anualmente al
aproximarse el invierno.
– Insatisfacción e irritación consigo mismo, especialmente
si está estreñido.
– Enfermedades de las membranas mucosas, causas que producen
moco y acumulaciones como si fueran una jalea en protuberancias desde la
garganta hasta el recto.
– Membranas mucosas rectales afectadas.
– Cefaleas frontales que aumentan con cada paso, con pesadez
en los ojos y nauseas.
– Cefaleas que empeoran con el calor y mejoran con la
aplicación de agua fría, alternándose con lumbago después de insuficiente
evacuación intestinal.
– Diarrea que demanda de la inmediata evacuación después
comer o beber con incontinencia del esfínter anal que hace levantarse muy
temprano para evacuar.
– Gran flatulencia con sensación de evacuar heces
simultáneamente.
– Cólicos cortantes con dolores punzantes en la parte
inferior derecha del abdomen, agudísimos antes o durante la evacuación o con
dolor que cesa después de evacuar quedando sudoración profusa y extremo
decaimiento.
– Ataques cólicos precedidos de obstinado estreñimiento.
– Flatulencia ofensiva, muy sonora, abundante y copiosa, con
escasa evacuación y ardor en el ano después de expulsar los flatos.
– Deposiciones sólidas y con moco que se evacuan
involuntariamente. Hambre después de una diarrea. Antes de evacuar borborismos
intensos, acuciantes tenesmos, sensación de desmayo. Hemorroides sangrantes
dolorosas, calientes, con dolor y picor. Punzadas anales en el sueño.
INFORME DE LOS LABORATORIOS CARRINGTON (TEXAS, USA)
En una emisión radiofónica, el mes de febrero de 1.990, el
portavoz oficial de los Laboratorios Carrington, manifestó oficialmente la
mejoría obtenida en un grupo de enfermos de Síndrome de Inmunodeficiencia
Adquirida (SIDA), y otro grupo de enfermos afectados de procesos de cáncer con
la utilización del jugo de la planta de Aloe. En una reciente conferencia sobre
el SIDA dijo;
“El jugo de Aloe ha sido intensamente comprobado en su efectividad
durante seis meses, aplicado clínicamente en un ensayo sobre cuarenta y siete
pacientes infectados con el virus del SIDA, conjuntamente con el que está
tratando con el considerado hasta hoy como el mejor tratamiento de éstos
enfermos, el AZT. El ensayo clínico desarrollado en Bélgica ha denominado el
producto ensayado (jugo de Aloe Vera) con la denominación de CARRISYN”.
En el informe se señala que el CARRISYN ha sido considerado
realmente EFECTIVO, en el tratamiento del SIDA, y que de los 47 pacientes
tratados 18 tuvieron una mejoría significativa.

 

La señora Joyce Thomopson, portavoz de los laboratorios
Wellcome en Londres, ha dicho que los científicos e investigadores de su
compañía están de acuerdo en las afirmaciones realizadas por los laboratorios
Carrington y que están interesados en la utilización del CARRISYN.

[:en]

El jugo de Aloe y sus efectos, se hallan descritos ya en los
papiros de EBERS. La Biblia menciona repetidas veces el Aloe, y el griego
Discórides, describió sus muchas aplicaciones, sin olvidar que el mismo
Aristóteles convenció a Alejandro Magno a conquistar la isla de Socotra, en el
este de Africa, porque en ella se habían gran cantidad de Aloes que servirían
para tratar y curar las heridas de los soldados.

Los Jesuitas Españoles trasladaron el Aloe del continente
Africano al Nuevo Mundo, probablemente a la isla de Barbados, de la que
procedería su nombre científico, Aloe Barbadensis, alrededor de 1.590. Los
misioneros Españoles en el hemisferio oeste, plantaban los Aloes alrededor de
sus emplazamientos para poder tratar con el mismo las enfermedades o los
enfermos que pudieran hallar en sus misiones.
Los nativos de Centro y Sudamérica han utilizado siempre las
hojas de Aloe para tratarse quemaduras y otros problemas cutáneos y también
infecciones urinarias, prostatitis, disentería e infecciones gástricas
intestinales, estomatitis.
Leyendas de los Indios de Centroamérica y de México,
relataban el uso del Aloe, para tratamientos de quemaduras, ulceraciones de la
piel, ulceras de estómago, trastornos intestinales, aumento de la longevidad y
del poder sexual, así como trastornos sexuales.
Los Chinos fueron los primeros en utilizar el Aloe por sus
propiedades medicinales (Marco Polo fue el primero en informar a Occidente del
hecho). Lo utilizan con óptimos resultados en las hipertensiones, depresiones
(como euforizante), para aumentar la prosperidad, el Amor, la amistad, la
longevidad y la sexualidad.
Mezclan el Aloe con otras bebidas o licores tomándolo como
tónico. Su nombre Es “KIM-HOW TIN-IN YAM PAN LOU EL SHAP”. Traducido vendría a
significar; “Bebida de Perfección”. Es decir, consumen Aloe por su capacidad de
desintoxicar el organismo, fenómeno expuesto por el Dr. Jeffrey Bland, del
prestigioso Instituto Linus Pauling, en su detallado estudio; “Efectos del jugo
de Aloe Vera en la función gastrointestinal”, publicado en 1.985.
En el Egipto de los faraones se empleaban los Aloes y
concretamente Cleopatra y otras mujeres cuidaban su piel con el jugo de Aloe.
Griegos, Romanos, Indios, Indonesios y otros pueblos han
utilizado a lo largo de su historia diversas especies de Aloes para tratarse
problemas cutáneos y afecciones internas. En la India se utiliza profusamente
para tratar problemas inflamatorios.
El tratado oficial de farmacología de los médicos de Estados
Unidos dice que en los siglos XVI y XVII, el Aloe se usaba tópicamente para
curar heridas y quemaduras.
Si bien es cierto que se ha conservado su empleo casero
através de las generaciones y de las culturas de los pueblos, hasta que no
finalizó la II Guerra Mundial no se redescubrió el valor real de la terapéutica
del Aloe Vera. Efectuada la ocupación del Japón, oficiales de información de
EEUU comprobaron que los habitantes de Hiroshima y Nagasaki que sufrieron
quemaduras en las explosiones atómicas y que se habían tratado con el gel de
Aloe Vera curaban más rápidamente y en muchos casos sin evidencias de
cicatrices.
En 1.941, Thomas D. Rowe, profesor de farmacia de la escuela
medica de la universidad de Virginia, publica su estudio “Nuevas observaciones
en el uso del Aloe Vera” para el tratamiento de quemaduras del tercer grado por
radiaciones de rayos X.
En 1.950, la revista Americana de la tuberculosis, publica
el trabajo de R.Y. Gottschsald; “Efectos antituberculosos de sustancias
contenidas en plantas Medicinales” en el que menciona el alto efecto antibacilo
de Koch del Aloe.
En 1.953 C. C. Lushbaugh, en su publicación “Experimentación
en betarradiaciones, estudio histopatológico de la forma de acción del Aloe
Vera en la terapia”, indica los beneficios obtenidos con el uso de la planta
Aloe Vera.
Estudios científicos han demostrado que el Aloe Vera es un
vasodilatador (ensancha los vasos sanguíneos facilitando así la circulación),
siendo beneficioso su uso en casos de migrañas y en los casos de disminución
del riego sanguíneo, con especial importancia en los ancianos con senilidad por
arterioesclerosis.
El Dr. Laza Palacios en su “Florura farmacéutica Malacitana”
y al tratar el Aloe Vera, dentro del grupo de las liliáceas, cita unas
conversaciones historico-Malagueñas del canónigo Cristóbal Medina Conde (con el
seudónimo de Cecilio García de la leña), que en forma dialogada dice así;
– Malagueño: “Es tan antigua esta huerta con el mismo
nombre, que refiriendo la historia del cerco de la ciudad, expresa V.M. cuando
tratemos de él, que el Rey Católico D. Fernando, puso su tienda en la “HUERTA
DE ACIBAR” y a los “REALES DE SU CASA”, donde está hoy el convento de la
Victoria, señal clara de que desde el tiempo de los moros tenía este nombre por
exprimirse en ella el zumo de ZABILA del que se hace el ACIBAR y de ella tenían
muchas plantas
los moros.”

HOMEOPATIA Y ALOE VERA
1) El Aloe alivia la congestión crónica del Hígado.
2) El Aloe es de aplicación de 3 X en las rectitis, si hay
evacuaciones diarréicas en forma de sustancia parecida a una gelatina
transparente o sanguinolenta, que por atonía de los músculos del esfínter anal
no se pueden retener y escapan al exterior.
3) El Aloe igual que el Sulphur en Homeopatía actúa sobre el
acné, eczemas, forunculosis, panadizos, prurigos, pruritos, psoriasis y
erupciones dérmicas y mucosas de las enfermedades infecciosas.
4) El Aloe es eficaz en la arterioesclerosis, cefaleas,
jaquecas, migrañas, hipertensión y palpitaciones (taquicardias).
5) El Aloe ofrece muy buenos resultados en las artritis
reumáticas, gota, obesidad, disfunciones digestivas, colecistitis,
constipación, diarreas, hemorroides, alteraciones respiratorias, asma, rinitis
espasmódica, cistitis, eneuresis nocturna, incontinencia de orina, trastornos
menopáusicos, otitis purulentas y conjuntivitis.
6) Recomendado en los siguientes casos:
– Personas fatigadas adversas a toda labor física y mental,
labores mentales fatigosas, ancianos mujeres de hábitos flemáticos, extrema
postración y sudoraciones. Prurito y comezones que aparecen anualmente al
aproximarse el invierno.
– Insatisfacción e irritación consigo mismo, especialmente
si está estreñido.
– Enfermedades de las membranas mucosas, causas que producen
moco y acumulaciones como si fueran una jalea en protuberancias desde la
garganta hasta el recto.
– Membranas mucosas rectales afectadas.
– Cefaleas frontales que aumentan con cada paso, con pesadez
en los ojos y nauseas.
– Cefaleas que empeoran con el calor y mejoran con la
aplicación de agua fría, alternándose con lumbago después de insuficiente
evacuación intestinal.
– Diarrea que demanda de la inmediata evacuación después
comer o beber con incontinencia del esfínter anal que hace levantarse muy
temprano para evacuar.
– Gran flatulencia con sensación de evacuar heces
simultáneamente.
– Cólicos cortantes con dolores punzantes en la parte
inferior derecha del abdomen, agudísimos antes o durante la evacuación o con
dolor que cesa después de evacuar quedando sudoración profusa y extremo
decaimiento.
– Ataques cólicos precedidos de obstinado estreñimiento.
– Flatulencia ofensiva, muy sonora, abundante y copiosa, con
escasa evacuación y ardor en el ano después de expulsar los flatos.
– Deposiciones sólidas y con moco que se evacuan
involuntariamente. Hambre después de una diarrea. Antes de evacuar borborismos
intensos, acuciantes tenesmos, sensación de desmayo. Hemorroides sangrantes
dolorosas, calientes, con dolor y picor. Punzadas anales en el sueño.
INFORME DE LOS LABORATORIOS CARRINGTON (TEXAS, USA)
En una emisión radiofónica, el mes de febrero de 1.990, el
portavoz oficial de los Laboratorios Carrington, manifestó oficialmente la
mejoría obtenida en un grupo de enfermos de Síndrome de Inmunodeficiencia
Adquirida (SIDA), y otro grupo de enfermos afectados de procesos de cáncer con
la utilización del jugo de la planta de Aloe. En una reciente conferencia sobre
el SIDA dijo;
“El jugo de Aloe ha sido intensamente comprobado en su efectividad
durante seis meses, aplicado clínicamente en un ensayo sobre cuarenta y siete
pacientes infectados con el virus del SIDA, conjuntamente con el que está
tratando con el considerado hasta hoy como el mejor tratamiento de éstos
enfermos, el AZT. El ensayo clínico desarrollado en Bélgica ha denominado el
producto ensayado (jugo de Aloe Vera) con la denominación de CARRISYN”.
En el informe se señala que el CARRISYN ha sido considerado
realmente EFECTIVO, en el tratamiento del SIDA, y que de los 47 pacientes
tratados 18 tuvieron una mejoría significativa.

La señora Joyce Thomopson, portavoz de los laboratorios
Wellcome en Londres, ha dicho que los científicos e investigadores de su
compañía están de acuerdo en las afirmaciones realizadas por los laboratorios
Carrington y que están interesados en la utilización del CARRISYN.

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